Guía
Qué es el guanciale
Un curado italiano que en Argentina casi nadie conoce y que cambia por completo tres de los platos de pasta más famosos del mundo.
El guanciale es la papada del cerdo curada en seco con sal, pimienta negra y especias. El nombre viene de guancia, que en italiano es justamente eso: mejilla. No se ahuma, no se cocina y no se hierve: se sala, se estaciona y se deja madurar durante semanas hasta que la grasa toma un aspecto translúcido y la carne un color rojo profundo.
De qué parte del cerdo sale
De la papada: la pieza carnosa que baja del cachete hacia la garganta. Es un corte relativamente chico —una pieza terminada ronda el kilo— y tiene una característica que ningún otro corte del cerdo comparte en la misma medida: la grasa está infiltrada en toda la carne, no separada en capas.
Esa diferencia estructural es todo. Cuando el guanciale va a la sartén, la grasa se derrite de manera pareja y se convierte en un fondo untuoso que envuelve la pasta. Ese fondo es el que permite que la carbonara sea cremosa sin una gota de crema de leche.
Cómo se cura
La curación es larga y no admite atajos. En líneas generales el proceso es:
- Salado en seco. Se cubre la pieza con sal, pimienta negra en grano y las especias que use cada productor. Nada de salmuera ni inyección: la sal tiene que entrar sola.
- Reposo. La pieza descansa en frío mientras la sal penetra hacia el centro y el agua sale hacia afuera. Es la etapa que define si la pieza va a estar bien de sal o arruinada.
- Lavado y secado. Se retira el exceso de sal y se deja orear.
- Maduración. Semanas de estacionamiento controlado en temperatura y humedad. Acá la pieza pierde peso, concentra sabor y desarrolla el aroma característico.
Es un producto que no perdona: si te pasás de sal, no hay corrección posible; si le errás a la humedad, no cura bien; si lo apurás, se te va. Por eso hay tan poco guanciale bien hecho, acá y en cualquier lado.
De dónde viene
Es un producto del centro de Italia, sobre todo del Lacio —la región de Roma— y de Umbría. Está en el corazón de la cocina romana: junto con el pecorino romano y la pimienta negra forma la base de las tres salsas clásicas de la ciudad.
- Carbonara: guanciale, huevo, pecorino y pimienta.
- Amatriciana: guanciale, tomate, pecorino y peperoncino.
- Gricia: guanciale, pecorino y pimienta. Sin tomate y sin huevo.
Guanciale, panceta y bacon: no son lo mismo
Es la confusión más común, y es una confusión con consecuencias en el plato. En resumen: el guanciale sale de la papada y no se ahuma; la panceta sale de la panza y tiene la grasa en capas; el bacon es panceta ahumada. Lo desarrollamos en detalle en guanciale o panceta.
Cómo se corta y se cocina
- Sacá la corteza pimentada del borde antes de cortar. No se tira: se puede sumar a una salsa larga para que dé sabor y después retirarla.
- Cortá en bastones o cubos de alrededor de medio centímetro. Ni finito como fetas de fiambre ni grueso como un dado de guiso.
- A la sartén en frío y fuego medio-bajo, sin aceite ni manteca. La grasa tiene que salir de a poco, no de golpe.
- Retiralo cuando esté dorado pero no crocante como una chicharra. Tiene que quedar tierno adentro.
- La grasa que quedó en la sartén no se tira jamás. Esa es la salsa.
Calculá entre 40 y 50 gramos por persona. Una pieza de 1 kg te da alrededor de 20 porciones.
Cómo se conserva
Cerrado en su envase al vacío original y refrigerado, el guanciale dura hasta 1 año. Una vez abierto, se envuelve en film y se mantiene siempre en frío, entre 0 °C y 5 °C. No hace falta congelarlo: la curación en sal es, precisamente, el método de conservación.
Dudas frecuentes sobre el guanciale
¿Qué es el guanciale y de qué parte del cerdo sale?
El guanciale es la papada del cerdo (en italiano, guancia) curada en seco con sal, pimienta negra y especias. No se ahuma y no se cocina durante la curación: se sala, se estaciona y se deja madurar. Tiene mucha más grasa infiltrada que la panceta, y esa grasa es la que se derrite y forma la crema de la carbonara sin necesidad de agregar crema de leche.
¿El guanciale se come crudo o hay que cocinarlo?
Se puede comer crudo en fetas finas, como cualquier curado, pero su destino natural es la sartén. Se corta en bastones o cubos de alrededor de medio centímetro y se dora a fuego medio-bajo, sin aceite: la propia grasa se derrite y es la base de la salsa. Ese fondo es el ingrediente secreto de la carbonara, la amatriciana y la gricia.
¿El guanciale es ahumado?
No. El guanciale tradicional del Lacio no se ahuma nunca: se cura en seco con sal y pimienta negra y se deja estacionar. El ahumado es una característica del bacon anglosajón, no de los curados romanos. Nuestro guanciale sigue la receta sin ahumar, que es la que corresponde para carbonara, amatriciana y gricia.
¿Cómo se corta el guanciale para la carbonara?
Primero se retira la corteza pimentada del borde, que no se tira: sirve para dar sabor a una salsa larga y después se saca. La pieza se corta en bastones o cubos de alrededor de medio centímetro, ni finos como fetas de fiambre ni gruesos como dados de guiso. Ese grosor es el que permite que se dore por fuera y quede tierno por dentro.
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